Los tipos de café más comunes en todo el mundo

Los tipos de café más comunes en todo el mundo

Normalmente, consideramos que disfrutar de un buen café requiere de un paladar maduro y capacitado para captar los matices de los distintos granos y sus particulares aromas. Pero lo cierto es que hay multitud de formas de preparar el café, pudiendo afirmar sin miedo a equivocarnos que hay un tipo de café para cada tipo de persona.

Y es que, desde que los árabes comenzaron a infusionar los granos de café, este producto se ha ido popularizando hasta lograr convertirse en una de las bebidas más consumidas del mundo. Ya hablamos de los tipos de café más comunes en España por eso hoy toca hablar de las clases de café en todo el mundo.


Diferentes tipos de recetas de café


El café se ha convertido en un producto tan popular que podemos hablar de cultura del café. En países como Italia esta cultura ha arraigado muy fuerte, llegando el gobierno a marcar el precio oficial en la hostelería. En España, aunque también existe una gran cultura del café, preferimos tomarlo de formas distintas.  

Por eso, en este artículo vamos a enunciar una gran variedad de recetas de café, de modo que, si no los conocías, puedas añadirlos a tu lista de cosas a probar. Y si eres una de esas personas que dicen que no les gusta el café, seguramente encuentres un tipo de café que se ajuste a tu paladar


Espresso italiano

Conocido como café solo en España, es una de las clases de café más clásicas y populares. Se trata de una infusión de grano de café realizada con una pequeña cantidad de agua. 

Si bien para los italianos el espresso es corto por antonomasia, los españoles tendemos a tomar esta variante con un poco más de agua. En cualquier caso, el café solo viene a contener unos 30 cl de agua y se presenta con una pequeña capa de crema de café sobre su superficie.

Esta es una de las bebidas favoritas de los más sibaritas del café. Por eso para disfrutar al máximo de esta preparación en la que el café es el único protagonista es aún más importante comprar café molido Mocay.


Ristretto

Esta es una variante del café solo anterior. En este caso se utilizará la misma cantidad de café y una menor cantidad de agua, dando como lugar una mayor concentración del café, resultando más potente en aroma y sabor. Esta variante es muy popular en Italia.


Café con leche


Se trata de quizá la variante más popular del café, tomada en todo el mundo. Aunque las cantidades se pueden adecuar al gusto de cada persona concreta, suele llevar un espresso que representa un tercio y dos tercios restantes de leche emulsionada. Su sabor es menos intenso que el del espresso gracias a la incorporación de la leche, pero la concentración de cafeína, con los beneficios que esta comporta, es la misma que en un espresso


Moca


El café con leche ha dado lugar a numerosas interpretaciones de su fórmula. El café Moca es una de ellas, indicada tanto para los más golosos como para aquellos que disfrutan de sus tonos amargos. Y es que, para hacer un café mocca, tan solo necesitamos de un café con leche al que añadir cacao en polvo o sirope de chocolate.


Latte


Esta es otra de las variantes del café con leche. Este tipo de café se prepara exactamente igual que su versión original, pero es de mayor tamaño.

Americano


Esta interpretación del café espresso, como su nombre indica proviene de Estados Unidos. Se caracteriza por la gran cantidad de agua utilizada para la infusión del café, dando como resultado un café con mayor proporción de agua y suave que permite alcanzar un sabor dulce con mayor facilidad. 


Café lungo o largo


Esta preparación del café requiere de una mayor infusión de agua en contacto con los granos de café. En apariencia, hablamos de un café similar al americano. Aunque la realidad es que, en este caso, la concentración de café y, por tanto, de aroma y sabor, es mayor en el café lungo, ya que éste no estaría aguado.


Café cortado o macchiato


Este es otro de los tipos de preparación del café más extendidas en todo el mundo. Se trata de un espresso al que añadiremos una gota de leche, lo suficiente para “cortar” el café. Su nombre deriva precisamente de ese acto de “cortar” o manchar el café.


Café manchado


Aunque parezca que hablamos del mismo tipo de café, en realidad no debemos confundirlo con el café cortado. En el caso del machado, se invierten las proporciones que mencionábamos para el macchiato, siendo mayor la cantidad de leche y utilizando unas gotas de espresso para manchar la leche. 


Café irlandés


Esta es una de las versiones más adultas del café. Su preparación incluye café americano, una pequeña cantidad de whiskey irlandés y una gran cantidad de nata semimontada sobre la superficie. Suele presentarse en copa, mostrando una apariencia tan imponente como deliciosa.


Café Cappuccino


Quizá el tipo de café más común dentro de los que no consideraríamos de “clásicos”.  Se compone de un tercio de café, otro tercio de leche y, finalmente, un último tercio de crema de leche, la cual se suele espolvorear con cacao para darle unos matices dulces y amargos a la espuma. 


Carajillo


El carajillo es otra de esas preparaciones que utilizan bebidas espirituosas para la presentación final del café. Los licores varían según el gusto, pudiendo utilizarse tanto whisky como brandy u orujo. Para preparar un carajillo hemos de calentar el licor, a ser posible con algún grano de café y azúcar. Una vez que el licor comience a evaporar, le prenderemos fuego y dejaremos que la llama se consuma sola. Para finalizar, añadiremos un espresso


Café Vienés

La preparación de este tipo de café es tan sencilla como vistoso el resultado final que ofrece. Tan solo necesitamos de uno o dos espressos acompañados de una cubierta de nata semi montada o crema



Café Frappé


El café siempre ha sido considerado como un producto que se consume caliente. En el caso del frappé, esta condición no se da, ya que es una de las pocas variantes ideadas para consumirlo frío. Para hacer un frappé tan solo necesitamos de un espresso, hielo picado y crema de leche. La opción ideal para el verano. No debe confundirse con el café helado o iced coffee.


Azteca


Seguimos con los cafés fríos, ahora con una versión mucho más dulce. El café azteca, al igual que el frappé, cuenta con leche, hielo y un espresso. A esto añadiremos, además, una o más bolas de helado, dando lugar a un café que bien podría sustituir al postre en tu restaurante. 


Blanco y Negro


Seguimos con los tipos de recetas de cafés fríos, ideales para el verano o el postre. El blanco y negro consta de un espresso al que se añade una bola de helado, normalmente de nata, de ahí su nombre. 


Café Árabe

Este café, cuyo origen se remonta a la tradición beduina, se diferencia de otros tipos de perparaciones de café por la gran cantidad de matices que nos presenta. Además de un espresso, para su preparación se requiere del uso de especias tales como el azafrán, el cardamomo o la canela en rama


Café ruso


Como no podía ser de otra forma, el café ruso cuenta con vodka en su preparación. Para preparar este café necesitaremos de un cuarto de taza de vodka, en la cual añadiremos un espresso y terminaremos coronando la preparación con nata. Este tipo de café se sirve en copa, resultando de lo más vistoso. 


Café Galao


Esta preparación, oriunda de Portugal, se parece bastante a nuestro café manchado, destacando por la alta cantidad de leche utilizada en relación a la poca cantidad de café. Sin embargo, para esta preparación usaremos leche espumada, generando un aspecto completamente diferente al del manchado. 


Hoy hemos aprendido mucho sobre los diferentes tipos de recetas de café que se toman en el mundo. ¿Cuál es tu favorito? ¿Te falta alguno por probar?

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