Tronco de Navidad

Tronco de Navidad

repostería
La lista de postres de Navidad que combinan a las mil maravillas con el café es muy extensa… ¡y tentadora! Todos los coffee lovers hemos comprobado que cualquier pausa para beber un expreso mejora si acompañamos la infusión con un par de mazapanes, unos polvorones o un pedacito de turrón. Ay, pero existe un dulce típico de esta temporada que no tiene competidor: ¡el tronco de Navidad! Este bizcocho relleno con diferentes cremas y cubierto de chocolate es ideal para hacer aún más exquisito uno de nuestros momentos cafeteros. ¿Sabes algo sobre este dulce y su historia? ¡Sigue leyendo!

El porqué de este postre de Navidad

Con el fin de entender la tradición del tronco de Navidad tenemos que viajar en el tiempo hasta la Edad del Hierro. Para celebrar el solsticio de invierno (el día más corto y la noche más larga del año), los celtas quemaban un tronco de árbol; generalmente elegían uno de roble, cerezo o halla porque atribuían a estos árboles ciertos poderes místicos o mágicos. Como sabemos, las tradiciones cambian con el paso del tiempo, aunque no necesariamente demasiado. Durante el Medievo, estos troncos siguieron haciendo acto de presencia en Navidad; en esta época, los campesinos estaban obligados a entregar uno de ellos a su señor feudal. Los trabajadores decidieron buscar un tronco también para ellos que primero decoraban y que luego arrojaban a la chimenea. Los encargados de prenderlo eran el más pequeño y el más veterano de la casa; mientras tanto, se entonaban villancicos. Las cenizas resultantes se guardaban después como amuleto. Algunos historiadores atribuyen la desaparición de esta costumbre a la Revolución Industrial y a la llegada de las cocinas de carbón. Sin embargo, a finales del siglo XIX el chef francés Pierre de Lacam tuvo la aplaudida idea de convertir el tronco de Navidad en un postre que se sirviese en todas las mesas durante estas fechas como homenaje a una tradición de la que nadie parecía querer desprenderse. En Francia cocinan un tronco de Navidad o bûche de Noël delicioso. ¿Y tú? ¿Sabes por dónde empezar para preparar el tuyo? ;)

Ingredientes y receta del tronco de Navidad

Como ya indicamos en el primer párrafo de este post, este bizcocho enrollado puede ir relleno de distintas cremas o mousses. En esta ocasión queremos compartir contigo la receta de un tronco de Navidad relleno de nata, ya que creemos que es una de las mejores versiones para combinar con un café caliente. Los ingredientes con los que debes contar para hacer un tronco de Navidad que disfruten entre ocho y diez personas son los siguientes:
  • 100 mililitros de agua
  • 250 gramos de azúcar
  • Canela en rama
  • 150 gramos de chocolate negro para repostería
  • En torno a 50 gramos de mantequilla en pomada
  • 250 mililitros de nata líquida para montar
  • 150 gramos de harina de repostería
  • 8 huevos
  • Extracto de vainilla
  • Una pizca de sal
  • Piel de naranja o de manzana (opcional)
El día antes de saborear este postre de Navidad tenemos que dejar listo el clásico almíbar que usamos en repostería para empapar bizcochos o tartas. También la ganache, que es una preparación elaborada a partir de nata y chocolate con la que daremos cobertura a nuestro tronco de Navidad. Cada cocinero tiene sus trucos para elaborar el almíbar con el que mojar las tartas, ya que se puede aromatizar con distintas especias o frutas. Para este tronco hemos elegido un sencillo almíbar de canela que dejará tu bizcocho muy jugoso. Estas son las pautas para prepararlo:
  1. Deposita en un cazo 100 gramos de azúcar, 100 mililitros de agua y una ramita de canela. Si te apetece darle un toque afrutado puedes añadir a la mezcla un poco de piel de naranja o de piel de manzana.
  2. Da calor al contenido hasta que hierva. Después, baja el fuego y cuece la mezcla durante aproximadamente cinco minutos. Remueve mientras tanto con una cuchara o espátula de madera.
  3. Cuela la mezcla si has utilizado pieles de frutas, guárdala en un recipiente hermético y deja que repose en el frigorífico hasta el día siguiente.
También tienes que preparar la cobertura o ganache el día antes. Para ello:
  1. Calienta 100 mililitros de nata líquida en una pequeña tartera. Antes de que hierva, retírala del fuego y vierte en el mismo cazo el chocolate negro (partido en trozos). Mezcla el contenido con suavidad para que se funda. Luego, añade también la mantequilla y mezcla de nuevo la combinación hasta que sea homogénea.
  2. Déjala enfriar durante todo un día en el frigorífico.
Si no eres un experto en la preparación de tartas, la elaboración del bizcocho podría parecerte la parte más complicada de esta receta. En realidad, no tiene ninguna complicación. Solo has de tener un poco de maña para su decoración:
  1. Precalienta el horno a una temperatura que oscile los 180 o 200 grados centígrados.
  2. Elige un cazo y usa un batidor manual para batir los huevos con 100 gramos de azúcar y el extracto de vainilla. Dejarás de batir cuando la mezcla adquiera blancura y cierto espesor.
  3. Añade la harina tamizada en tres veces y remueve suavemente para no modificar la consistencia del conjunto.
  4. Deposita la mezcla en la bandeja de horno (previamente forrada) y distribúyela con ayuda de una espátula. Hornéala unos 10/12 minutos, hasta ver la superficie esponjosa. Pasado este tiempo, retira el bizcocho del horno y colócalo sobre un paño húmedo, donde descansará otros 5/10 minutos. Luego puedes cubrirlo con papel de horno y enrollarlo para después desenrollarlo (a modo de prueba) y que así no se rompa cuando lo rellenes con la nata.
  5. Moja la cara interna del bizcocho con el almíbar de canela y la nata que deberás haber montado previamente (con la nata líquida y el azúcar restantes). Enróllalo con cuidado y corta los dos extremos del tronco de Navidad (uno recto y el otro en diagonal).
  6. Pon uno de los cortes en el lateral del tronco y el otro encima, utilizando un poco de ganache para compactarlos. Después, cubre el resto del postre (salvo la parte de los cortes) con la misma preparación de chocolate.
  7. Dibuja surcos o vetas con el tenedor, espolvorea el postre con azúcar glas y déjalo enfriar aproximadamente media hora.
¿Y bien? ¿Te ves capaz de superar el bûche de Noël de los franceses? Igual no, pero… ¿y la buena compañía que hará este postre de Navidad a tu café? :)
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